Ha fallecido un familiar y la casa tiene hipoteca
Las primeras semanas son las que más condicionan lo que viene después. Y son justo las que nadie tiene la cabeza para gestionar. Esto es lo mínimo.
Cuando fallece alguien de tu familia, nadie tiene la cabeza para pensar en un préstamo hipotecario. Es completamente normal.
El problema es que el préstamo sí piensa en ti. El recibo del mes que viene va a girar igual, y hay decisiones que se toman mejor en las primeras semanas que en el mes seis.
No voy a explicarte aquí cómo se tramita una herencia, que eso es de tu abogado. Voy a contarte lo mínimo que conviene tener controlado del lado del banco, y por qué el orden importa.
Lo primero, esta semana
Pide a la entidad la información completa del préstamo. Por escrito, no por teléfono.
Lo que necesitas es esto:
- El saldo que queda pendiente a día de hoy.
- La cuota, la fecha en que gira cada mes y de qué cuenta sale.
- Las condiciones que tenía firmadas: tipo, plazo, comisiones.
- Y muy importante: qué pólizas de seguro estaban asociadas al préstamo.
Ese último punto es el que puede cambiarlo todo, y es el que más veces se pasa por alto en el momento en que menos ganas hay de preguntar nada.
Comprueba si había un seguro de fallecimiento
Es la comprobación con más impacto de toda esta lista y se hace en dos sitios.
El primero es la propia entidad: pídele qué seguros iban ligados a esa operación y solicita copia de las condiciones. No des por bueno un no rotundo por teléfono; que te lo digan por escrito.
El segundo es el registro público de contratos de seguro de cobertura de fallecimiento, que existe precisamente para esto: para que los familiares puedan saber si la persona tenía alguna póliza contratada, aunque no aparezca ningún papel en casa.
Si había cobertura y cubre el préstamo, entera o en parte, la conversación cambia por completo antes de haber empezado. Merece la pena hacerlo el primer mes.
Mientras tanto, que nadie deje de pagar
Suena obvio y es lo que más veces falla, casi nunca por mala fe.
Lo que suele ocurrir es esto: la cuenta desde la que salía el recibo se bloquea, o cada familiar da por hecho que se está encargando otro, o alguien decide que hasta que no se aclare la herencia no piensa poner dinero de su bolsillo.
Y el recibo se devuelve. Ese impago va a aparecer después en el historial de quien tenga que asumir el préstamo o pedir uno nuevo, y complica exactamente el trámite que vais a necesitar hacer.
Así que decidid rápido dos cosas: quién se ocupa de que la cuota se pague y de qué cuenta sale. Los ajustes entre vosotros se hacen luego, en el reparto. Primero que no se devuelva nada.
Antes de aceptar nada, mira la deuda
Aquí me salgo de mi terreno pero no puedo no decírtelo, porque es donde he visto los disgustos más grandes.
La deuda va con el inmueble, así que aceptar una herencia no es solo recibir cosas: también es asumir lo que se debe. Si la vivienda vale menos de lo que queda por pagar, aceptar sin más puede acabar afectando a tu propio patrimonio.
Existen formas de aceptar limitando esa responsabilidad, y hay plazos para hacerlo. Eso lo tiene que explicar tu abogado, y conviene preguntárselo antes de firmar nada, no después.
Lo que yo puedo darte pronto es el otro dato de esa ecuación: cuánto se debe de verdad y cuánto vale hoy el inmueble. Con esos dos números, la conversación con el abogado es mucho más corta.
Los tres caminos que hay al final
Cuando la herencia esté encauzada, la parte de la vivienda acaba en una de estas tres:
- Que alguien se quede la casa y el préstamo. Hay que cambiar quién debe, y eso lo tiene que aceptar la entidad.
- Refinanciar a nombre de quien se queda. Un préstamo nuevo que cancela el anterior. Sale más caro, pero a veces es la única vía y a veces mejora unas condiciones antiguas malas.
- Vender y cancelar. La deuda se liquida con el dinero de la venta el día de la firma y el resto se reparte.
Cuál conviene depende de lo que se deba, de lo que valga la casa y de la situación de quien se la quiera quedar. Las tres están desarrolladas, con lo que cuesta cada una, en la página de heredar una casa con hipoteca.
Si sois varios y solo uno quiere quedársela, además hay que resolver cómo se compensa a los demás. De eso hablo en el artículo sobre heredar la casa entre hermanos.
Una cosa que casi nadie sabe y ahorra meses
No hace falta esperar a tener la herencia terminada para trabajar la parte financiera.
El banco no podrá formalizar el cambio de titular hasta que la vivienda esté inscrita a nombre de los herederos, eso es cierto. Pero el estudio de si quien se la quiere quedar puede asumir el préstamo se hace hoy, con sus nóminas y el saldo pendiente.
Hacerlo pronto tiene una ventaja enorme: si resulta que esa persona no llega, lo sabéis mientras todavía se puede replantear el reparto. Si os enteráis cuando el reparto ya está firmado, hay que deshacerlo.
Lo que no hay que hacer
- Dejar de pagar la cuota mientras se aclara todo.
- Vaciar la cuenta desde la que gira el recibo sin dejar saldo para las próximas cuotas.
- Firmar el reparto sin haber comprobado que quien se queda la casa puede con el préstamo.
- Aceptar la herencia sin saber cuánto se debe.
- Y dejar pasar seis meses sin hablar con nadie, que es lo más humano de la lista y lo más caro.
Quién puede pedir información y quién no
Un detalle práctico que ahorra viajes en balde: la entidad no le da información del préstamo a cualquiera que se presente diciendo que es hijo del titular.
Normalmente hará falta acreditar la condición de heredero, con el certificado de defunción, el de últimas voluntades y el testamento o la declaración de herederos. Hasta tener eso, lo que sí suelen facilitar es lo básico para que la cuota no se quede sin pagar.
Así que si te toca a ti llevar esta parte, empieza por conseguir esos tres documentos. Sin ellos, la conversación con el banco se queda a medias.
Los plazos empiezan a contar desde el primer día
Una herencia tiene plazos fiscales que arrancan con el fallecimiento y que se pueden prorrogar si se pide a tiempo. Tu asesor te dirá cuáles son los tuyos.
Lo que quiero que te lleves es esto: esos plazos condicionan también la parte del banco, porque hasta que la herencia no esté formalizada no se puede firmar nada. Y ese último tramo, el bancario, es el que la gente deja para el final con dos semanas de margen.
Si te toca ocuparte de esto
Pásame el saldo pendiente y los datos de la vivienda y te digo en 48 a 72 horas qué opciones reales tenéis y qué haría falta para cada una. Sin coste, y coordinándome con quien os lleve la herencia.
No hace falta que tengáis nada decidido. De hecho, es mejor antes de decidir.
P. D. Si estás leyendo esto en las primeras semanas, haz solo dos cosas: pide por escrito a la entidad la información del préstamo y las pólizas, y asegúrate de que la cuota de este mes se paga. Lo demás puede esperar unas semanas sin que pase nada.
Preguntas frecuentes
¿Qué es lo primero que hay que hacer con la hipoteca cuando fallece el titular?
Pedir a la entidad por escrito la información completa del préstamo: saldo pendiente, cuota, cuenta de cargo, condiciones firmadas y, sobre todo, qué pólizas de seguro estaban asociadas a la operación. Ese último dato es el que más veces cambia el resultado.
¿Cómo sé si había un seguro que cubra el préstamo?
Por dos vías. Pidiendo a la entidad por escrito qué seguros iban ligados a la operación y copia de las condiciones, y consultando el registro público de contratos de seguro de cobertura de fallecimiento, que existe para que los familiares puedan saber si había pólizas aunque no aparezca ningún papel en casa.
¿Hay que seguir pagando la cuota mientras se tramita la herencia?
Sí, y es lo que más veces falla. La cuenta se bloquea, cada familiar cree que se ocupa otro, y el recibo se devuelve. Ese impago aparecerá luego en el historial de quien tenga que asumir el préstamo y complica justo el trámite que vais a necesitar.
¿Puedo heredar la casa sin heredar la deuda?
La deuda va con el inmueble, así que aceptar la herencia implica asumir lo que se debe. Existen formas de aceptar limitando esa responsabilidad y hay plazos para hacerlo, pero eso lo tiene que explicar tu abogado. Antes de decidir conviene saber cuánto se debe y cuánto vale la vivienda.
¿Hay que esperar a terminar la herencia para hablar con el banco?
No. La entidad no podrá formalizar el cambio de titular hasta que la vivienda esté inscrita a nombre de los herederos, pero el estudio de si quien se la quiere quedar puede asumir el préstamo se hace desde el primer momento. Saberlo pronto permite replantear el reparto si no sale.
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