Tipo fijo · tipo variable · tipo mixto · euríbor · TAE

Hipoteca fija, variable o mixta: cuál te conviene.

No hay una respuesta buena para todo el mundo. Hay una respuesta buena para tu plazo, para tu colchón y para lo que aguantes dormir tranquilo.

Soy Ángel López, intermediario de crédito inmobiliario. No cobro de ningún banco, así que me da exactamente igual cuál elijas: por eso te lo puedo contar entero.

Estudio gratuito en 48-72 h · honorarios solo si firmas en notaría
Lo primero de todo

El número grande del cartel
no es lo que vas a pagar.

Antes de elegir tipo hay que saber leer una oferta. Si no, comparas mal y la que parecía mejor acaba saliendo más cara.

Lo que se compara es la TAE, no el interés nominal. La TAE mete dentro las comisiones y los productos que te obligan a contratar, que es justo donde se esconde la diferencia.

Las vinculaciones tienen precio en euros. Un diferencial más bajo a cambio de seguro de vida, seguro de hogar, plan de pensiones y tarjeta puede salirte más caro que un diferencial más alto y sin nada colgando.

El plazo cambia el resultado más que el propio tipo. Alargar años baja la cuota y dispara el total que acabas pagando. Es la palanca que más se usa y de la que menos se habla en la oficina.

En variable y en mixto lo que importa no es la cuota de hoy, sino cuál sería si el índice sube. Ese cálculo se hace antes de firmar y no cuando llega la carta de la revisión.

Los tres tipos

Qué es cada uno
y a quién le encaja.

Sin tecnicismos y sin recomendarte ninguno de antemano, porque eso depende de ti y no de lo que esté de moda.

Tipo fijo: la misma cuota siempre

Pagas lo mismo el primer mes y el último, y te da igual lo que haga el euríbor. A cambio, el interés de partida es más alto que el de una variable el día que firmas. Encaja con quien necesita saber el número exacto para organizarse y con quien no tiene margen si la cuota sube.

Tipo variable: sube y baja con el índice

La cuota se revisa cada cierto tiempo sumando un diferencial fijo al euríbor. Empieza más baja que una fija y puede acabar más alta o más baja, porque nadie lo sabe. Encaja con quien tiene colchón para aguantar una subida y con quien piensa amortizar pronto.

Tipo mixto: fijo primero, variable después

Unos años iniciales a tipo fijo y el resto a variable. Da tranquilidad al principio, que es cuando más deuda queda viva, y traslada la incertidumbre al final. Lo importante es qué pasa el día que termina el periodo fijo, y eso se mira antes de firmar.

Qué es el euríbor, en dos líneas

El índice de referencia al que se prestan dinero los bancos entre ellos. Ni lo fija tu entidad ni lo controla nadie a quien puedas llamar por teléfono. Sube y baja, y encima se suma el diferencial, que ese sí lo negocias tú.

El diferencial es lo que se pelea

En una variable el euríbor viene dado y lo negociable es el diferencial. En una fija se negocia el tipo entero. En las dos se negocian las vinculaciones, que muchas veces valen más euros al año que unas décimas de interés.

Cambiar de tipo más adelante se puede

Con una novación en tu banco o llevándote el préstamo a otro. No es gratis ni automático, pero significa que lo que decidas hoy no te ata para siempre. Saberlo quita bastante presión al elegir.

La pregunta de verdad

No es cuál está más barata hoy.
Es cuánto aguantas si sube.

Toda la decisión cabe en cuatro preguntas. Contéstalas con sinceridad y el tipo se elige casi solo.

¿Cuánto margen te queda cada mes?

Si la cuota se lleva casi todo lo que sobra, una variable te va a quitar el sueño y te va a dejar sin salida en la primera subida. El fijo cuesta algo más y lo que compra es tranquilidad.

¿Cuántos años piensas tenerla?

No es lo mismo una hipoteca que va a durar treinta años que una que vas a cancelar en ocho porque piensas vender. Cuanto más corto sea el horizonte, menos pesa el riesgo del índice.

¿Vas a amortizar anticipadamente?

Si tienes previsto meter dinero cada año, revisa bien las condiciones de amortización anticipada. Eso cambia el resultado final mucho más que unas décimas en el tipo de interés.

¿Qué pasaría si la cuota subiera un tercio?

Haz el número aunque sea incómodo. Si con esa cuota tu vida no cabe, ya sabes que la variable no es tu sitio, por barata que se vea el día de la firma.

Qué necesito de ti

Para compararlo bien
me hace falta poco.

Si ya te han dado alguna oferta, con eso empezamos. Y si todavía no, se hace al revés: salimos a buscarlas.

  • La FEIN o la oferta que te hayan dado, si ya tienes alguna
  • Importe que necesitas y plazo que estás barajando
  • Tres nóminas o las dos últimas declaraciones de la renta
  • Préstamos abiertos y la cuota de cada uno
  • Qué tienes ahorrado y cuánto piensas aportar
  • Si tienes pensado amortizar antes de tiempo y con qué frecuencia
  • Nota simple o datos de la vivienda
  • Qué productos tienes ya contratados y con qué entidades
Cómo funciona

Cuatro preguntas
y una hoja con los números.

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DÍA 0

Las cuatro preguntas

Margen mensual, horizonte, planes de amortización y qué cuota te rompería el mes. En media hora está contestado.

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48 A 72 H

La comparación de verdad

Las ofertas una al lado de otra por TAE, con las vinculaciones contadas en euros al año y el escenario de subida calculado. Todo en una sola hoja.

3
CUANDO TÚ DIGAS

Negociación

Con las ofertas en la mano se vuelve a las entidades a apretar el diferencial y a quitar productos que no vas a usar. Aquí es donde se gana dinero de verdad.

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4 A 6 SEMANAS

Firma

FEIN, acta de transparencia y notaría. En el acta te van a preguntar si entiendes lo que firmas: la idea es que llegues sabiendo decir que sí de verdad.

Ningún tipo de interés es mejor que otro en abstracto, y nadie sabe qué va a hacer el euríbor: quien te diga lo contrario te está vendiendo algo. Lo que sí se puede hacer es calcular escenarios y decidir con los números delante. El estudio es gratuito y los honorarios solo si la operación se firma en notaría.

Preguntas

Lo que me preguntan
una y otra vez.

¿Fija o variable?+

Depende de tu margen y de tu horizonte, no de lo que esté de moda ese mes. Si la cuota va justa o necesitas saber el número exacto para organizarte, fija. Si tienes colchón, piensas amortizar y aguantas una subida sin que se te caiga el mes, la variable tiene sentido. Y si dudas, la mixta existe precisamente para eso.

¿Qué pasa cuando termina el periodo fijo de una mixta?+

Pasa a variable con el diferencial que ya venía pactado en la escritura desde el principio. No es una sorpresa: está escrito. Lo que hay que hacer antes de firmar es calcular esa cuota con varios escenarios del índice, no darla por buena porque queda lejos en el tiempo.

Me bajan el diferencial si contrato seguros. ¿Compensa?+

A veces sí y a veces no, y solo se sabe con los euros delante. Se suma lo que cuestan esos productos al año, se compara con lo que te ahorras en intereses y se mira si los ibas a contratar de todas formas. Muchas veces el número sale justo al revés de lo que parecía.

¿Puedo cambiar de tipo después de haber firmado?+

Sí, renegociando con tu entidad o llevándote el préstamo a otra. Tiene coste y no es automático, pero lo que decidas hoy no te encadena tres décadas. Conviene saberlo para no bloquearse en la elección.

¿Tú qué me recomiendas?+

Nada antes de ver tus números, y no es una evasiva. No cobro de ningún banco ni tengo cuota de producto que colocar, así que no gano más si eliges una cosa u otra. Lo que hago es ponerte los escenarios delante para que decidas tú con criterio.

Trae la oferta que tengas.
La leemos juntos.

En una hoja te enseño lo que vas a pagar de verdad con cada opción, vinculaciones incluidas y con el escenario de subida calculado. Aunque después acabes firmando con tu banco de siempre.

Ángel López · intermediario de crédito inmobiliario. Contratar un préstamo hipotecario es una decisión de largo plazo: antes de firmar, revisa la FEIN y compara siempre por TAE.

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