Primera vivienda · aval público · contratos cortos · plazos largos

Hipotecas para jóvenes: la primera casa.

El problema casi nunca es la cuota. Es la entrada. Nadie junta cuarenta mil euros mientras paga mil de alquiler.

Soy Ángel López, intermediario de crédito inmobiliario. Te digo tu techo real antes de que salgas a ver pisos, que es cuando sirve de algo.

Estudio gratuito en 48-72 h · honorarios solo si firmas en notaría
El punto de partida

Tu problema no es que ganes poco.
Es que no has tenido tiempo de ahorrar.

El banco lo sabe. Por eso las ayudas que existen atacan la entrada y no la cuota: es ahí donde está el atasco de tu generación.

El alquiler no cuenta como historial. Puedes llevar seis años pagando novecientos euros el día uno de cada mes y para el análisis eso no existe. Lo que sí existe es tu antigüedad laboral y tus movimientos de cuenta.

Se mira la estabilidad, no la edad. Un indefinido con un año de antigüedad pesa más que tres años encadenando temporales, aunque el sueldo sea idéntico.

El plazo largo juega a tu favor justo por ser joven. Con treinta y pocos se puede estirar a treinta o treinta y cinco años, y eso es lo que hace que la cuota entre.

Si compráis en pareja, se estudia el conjunto. Dos sueldos medianos y estables suelen dar más juego que uno bueno y en solitario.

Cómo llegas tú

Hay seis formas de llegar hasta aquí.
Cada una se defiende distinto.

Busca la que se parezca a la tuya, porque el camino cambia bastante de una a otra.

Primer contrato indefinido

Lo más frecuente. Con seis meses o un año de antigüedad ya hay entidades que entran; con dos, entran casi todas. Si puedes esperar a que la antigüedad suba, la operación mejora sola y sin que hagas nada.

Temporal o por obra

Se defiende con la vida laboral: lo que importa es que no haya huecos y que la trayectoria vaya hacia arriba. Suele hacer falta aportar más o que alguien responda contigo.

En pareja, a medias

Se presenta como una sola operación con dos titulares. Conviene hablar antes de lo incómodo: en qué porcentaje entra cada uno en la escritura y qué ocurre si uno quiere salir.

Con ayuda de la familia

Puede ser dinero para la entrada, un aval o una segunda garantía, y no son lo mismo ni de lejos. El dinero donado tributa; avalar compromete el patrimonio de quien firma durante años. Elegir mal aquí sale caro.

Recién llegado de fuera o saliendo de una beca

Sin un histórico reciente en España la cosa se complica. Muchas veces lo sensato es consolidar unos meses de nómina aquí antes de mover nada, y esos meses no son tiempo perdido.

Comprando solo con sueldo mediano

Es viable más veces de lo que la gente cree, pero obliga a elegir bien el precio y a no estirar la cuota hasta el borde. El margen que dejes hoy se agradece muchísimo a los tres años.

Sin cuentos

Las ayudas ayudan.
No regalan nada.

Se habla mucho de los avales públicos y poquísimo de sus condiciones. Antes de contar con uno, léete esto.

El aval cubre la entrada, no los gastos

Aunque entres, los impuestos y los gastos de la compraventa se pagan aparte, en efectivo y el día de la firma. Ese dinero hay que tenerlo igual. Cuánto cubre exactamente y qué requisitos pide está detallado en la página de hipoteca al 100 %.

Hay tope de precio y tope de ingresos

No vale cualquier vivienda ni cualquier nómina: el precio máximo lo fija cada comunidad autónoma y el límite de ingresos depende de tu provincia. Pasarte por poco te deja fuera igual que pasarte por mucho.

Entrar en la ayuda no obliga a nadie a darte nada

El aval rebaja el riesgo de la entidad, pero la decisión sigue siendo suya. Tu contrato, tu antigüedad y tus deudas se analizan exactamente igual que sin él.

Endeudarte al máximo con veintiocho años es una decisión de tres décadas

Vas a convivir con esa cuota mucho tiempo, y en esos años cambian los trabajos, las parejas y los planes. Si el número solo cuadra en el mejor escenario posible, no cuadra.

Qué necesito de ti

Poca cosa
para saber si sale.

Es la primera vez que haces esto, así que no te agobies por tenerlo todo. Con lo de abajo ya te digo por dónde vamos.

  • Las tres últimas nóminas
  • Tu contrato de trabajo
  • Vida laboral actualizada
  • La última declaración de la renta, si ya la has hecho
  • Cuánto tienes ahorrado hoy
  • Fecha de nacimiento, para ver si entras en el aval público
  • Financiaciones abiertas, incluido el móvil a plazos
  • Extractos de los tres últimos meses
  • DNI, y el de los dos si compráis en pareja
Cómo funciona

No empieces por el piso.
Empieza por tu número.

1
DÍA 0

Hablamos de números, no de pisos

Cuánto entra, cuánto tienes y cuánto pagas ya. De ahí sale el precio máximo que puedes buscar, que es el dato con el que hay que salir a mirar.

2
48 A 72 H

Tu techo, por escrito

Precio máximo, cuota, ahorro necesario el día de la firma y si entras en alguna ayuda. Con eso ya puedes visitar sin hacerte ilusiones falsas.

3
CUANDO LO ENCUENTRES

Presentación a varias entidades

Con la vivienda ya elegida monto el expediente y lo llevo a la vez a los bancos que trabajan bien con perfiles jóvenes, que no son todos.

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4 A 6 SEMANAS

Firma

Primero la tasación y después la notaría, con la FEIN y el acta de transparencia por medio. Te explico cada papel antes de que lo firmes, porque es la primera vez que los ves en tu vida.

Las ayudas públicas tienen requisitos que cambian y que dependen de tu provincia y de tu comunidad, así que se comprueban con tus datos delante antes de contar con ellas. Ninguna entidad garantiza la concesión por adelantado. El estudio es gratuito y los honorarios solo si la operación se firma en notaría.

Preguntas

Lo que me preguntan
una y otra vez.

Tengo 26 años y llevo ocho meses con contrato indefinido. ¿Es pronto?+

Pronto no, justito sí. Hay entidades que a partir de seis meses de antigüedad entran sin pestañear y otras que piden un año o dos. Con tu caso concreto se sabe a cuáles ir. Y si puedes esperar cuatro meses más, la operación mejora sin que muevas un dedo.

¿Se puede comprar sin nada ahorrado?+

Sin nada de nada, no. Aunque entres en un aval público que cubra la entrada, los impuestos y los gastos se pagan aparte y en efectivo el mismo día de la firma. Lo que sí cambia es cuánto: de necesitar en torno a un tercio del precio pasas a necesitar bastante menos.

Mis padres quieren ayudarme. ¿Es mejor que me den dinero o que avalen?+

Depende de lo que tengan y de cuánto quieran arriesgar. El dinero donado sale de su patrimonio y tributa; avalar no cuesta nada hoy pero les compromete durante años. Antes de decidir conviene sentarse los tres y hacer números, y en eso te echo una mano.

Compramos en pareja y no estamos casados. ¿Hay algo que mirar?+

Bastante. En qué porcentaje entra cada uno en la escritura, quién pone qué en la entrada y qué pasa si uno se quiere ir. Nada de eso lo resuelve el banco: lo acordáis vosotros antes y luego se refleja donde tiene que reflejarse.

¿Y tú qué te llevas?+

Nada hasta que firmes. Los honorarios se cobran el día de la notaría y los conoces por escrito desde el principio. Si te digo que esperes medio año y esperas, no cobro nada, y aun así te lo voy a decir.

No busques piso todavía.
Busca tu número.

Salir a ver casas sin saber tu techo es la mejor forma de enamorarte de algo que no puedes pagar. Media hora y sales con el precio máximo que aguantas y con lo que necesitas tener el día de la firma.

Ángel López · intermediario de crédito inmobiliario. Contratar un préstamo hipotecario es una decisión de largo plazo: antes de firmar, revisa la FEIN y compara siempre por TAE.

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