Trámites

Qué es la FEIN y los diez días que tienes para leerla

La ley te da diez días naturales para leer tu hipoteca antes de firmarla, y casi nadie los usa. Te explico qué mirar en cada apartado y en qué orden hacerlo.

Ángel López · Intermediario de crédito inmobiliario 7 min de lectura
Documento de oferta hipotecaria sobre una mesa junto a unas gafas

Te llega un correo con un documento de varias páginas, lleno de casillas y de siglas, justo cuando ya estás pensando en la mudanza.

Y casi todo el mundo hace lo mismo: mirar la cuota, comprobar que es la que le dijeron, y guardarlo.

Es el documento más importante de toda la operación y tienes diez días por ley para estudiarlo. Vamos a aprovecharlos.

Qué es exactamente la FEIN

La ficha europea de información normalizada es la oferta de tu hipoteca puesta por escrito y con un formato igual en toda Europa. Ese formato común no es un capricho burocrático: existe precisamente para que puedas poner dos ofertas de dos bancos una al lado de la otra y comparar apartado por apartado.

Y es vinculante durante el plazo que indique. No es una simulación ni una estimación comercial: es lo que la entidad se compromete a darte.

Suele venir acompañada de otro documento con las cláusulas que más te van a afectar explicadas aparte, y de un ejemplo de cuánto pagarías si los tipos subieran.

Los diez días son tuyos y son obligatorios

La normativa de crédito inmobiliario obliga a entregarte la documentación con una antelación mínima de diez días naturales respecto al momento de la firma.

No es un plazo orientativo ni una cortesía de tu banco. Es una obligación suya, y existe por un motivo muy concreto: durante años se firmaron hipotecas leídas por primera vez en la propia notaría, con el vendedor esperando y el bolígrafo ya en la mano. Ese plazo se creó para que eso no volviera a pasar.

Naturales significa que cuentan sábados, domingos y festivos. Y si alguien te propone acortarlo o firmar antes, la respuesta es no: no es una concesión que puedas hacer.

El acta notarial previa, que mucha gente ni sabe que existe

Dentro de esos días tienes que pasar por la notaría a una cita que no es la firma. Es un acta en la que el notario deja constancia de varias cosas.

  • Que te entregaron la documentación en plazo.
  • Que te ha explicado individualmente las cláusulas que más te afectan.
  • Las preguntas que has hecho y el asesoramiento que has recibido.
  • Que has respondido a un test que verifica que entiendes lo que vas a firmar.

Esa comparecencia hay que hacerla como tarde el día anterior a la firma de la escritura. Y aquí está el detalle que casi nadie sabe: sin ese acta el notario no puede autorizar la escritura del préstamo. No es un trámite decorativo, es un requisito sin el cual no hay hipoteca.

Dos cosas más que conviene saber. El acta previa no tiene coste para ti. Y el notario lo eliges tú, no la entidad ni la agencia.

Qué mirar, en este orden

Cuando abras la FEIN, no empieces por la cuota. Empieza por aquí.

  1. La TAE. Es el único número que permite comparar dos ofertas de verdad, porque mete dentro las comisiones y el coste de los productos que te obligan a contratar. Una oferta con mejor interés y peor TAE es una oferta peor.
  2. El tipo y cómo se calcula. Si es variable, qué índice y qué diferencial. Si es mixto, cuántos años dura la parte fija y qué diferencial se aplica después. Ese dato del después está escrito desde el primer día y es el que más gente ignora.
  3. Los productos vinculados. Cuáles son obligatorios para mantener las condiciones y cuáles simplemente te las mejoran. Y cuánto cuesta cada uno al año, en euros.
  4. Las comisiones. Apertura, y sobre todo las de amortización anticipada y las de cambiar de tipo o de entidad. Ahí se decide si dentro de unos años podrás moverte o no.
  5. El plazo y el cuadro de amortización. No solo la cuota: cuánto habrás pagado en total al terminar. Ese número asusta la primera vez y por eso hay que verlo.
  6. El ejemplo de subida de tipos. Si tu hipoteca tiene tramo variable, mira cuál sería la cuota en el peor escenario que plantea el documento. Si con esa cuota tu vida no cabe, ese es el dato importante y no el de hoy.

Para qué sirven de verdad esos diez días

Para tres cosas muy concretas, y ninguna es leerla por encima.

Comparar. Con una FEIN en la mano puedes pedir a otra entidad que te mejore lo que tienes por escrito. Es la posición negociadora más fuerte que vas a tener en toda la operación, y dura exactamente estos días.

Preguntar. Anota lo que no entiendas y llévalo a la cita del acta previa. El notario está obligado a explicártelo y no te cobra por ello. Ir con las preguntas escritas cambia por completo esa reunión.

Detectar lo que no cuadra. Que la cuota no sea la que te dijeron, que aparezca un seguro que no habías hablado, que el plazo sea distinto del acordado. Todo eso se corrige antes de firmar. Después, no.

Las señales que tienen que hacerte parar

  • Que te propongan firmar antes de que se cumpla el plazo.
  • Que la cuota o el tipo no coincidan con lo que te habían dicho de palabra.
  • Que aparezcan productos vinculados que nadie mencionó en las reuniones.
  • Que te digan que el acta notarial es un trámite y que no hace falta que preguntes nada.
  • Que te metan prisa porque el vendedor espera. El vendedor esperará: la alternativa es que no haya operación.

Ninguna de esas cosas convierte la hipoteca en mala automáticamente. Todas justifican parar y aclararlo por escrito.

Y la oferta vinculante, ¿es lo mismo?

Es la duda de vocabulario que más veces me preguntan.

Antes se hablaba de oferta vinculante como un documento aparte. Hoy esa función la cumple la propia ficha europea junto con el resto de documentación que se te entrega: es lo que la entidad se compromete a mantener durante el plazo indicado en ella.

Lo importante no es cómo lo llames, sino dos cosas. Que esté por escrito, porque lo que te dicen en una reunión no vincula a nadie. Y que tenga fecha, porque el compromiso dura lo que dura.

Si vas a comparar, hazlo en esos días

Muchas veces me llega gente con una FEIN pidiendo una segunda opinión, y ese es exactamente el momento correcto: hay un documento vinculante encima de la mesa y todavía queda plazo.

Con esa ficha se ve en media hora si las condiciones son buenas para tu perfil o si hay recorrido. Y si resulta que lo que tienes ya es lo mejor que ibas a conseguir, también te lo digo.

Si tu duda es de fondo y no de comparación, es decir, si todavía no tienes claro qué tipo te conviene, empieza por la página de hipoteca fija, variable o mixta. Y si ya tienes hipoteca y lo que quieres es mejorarla, eso es una subrogación y tiene sus propias reglas.

No firmes lo que no has leído

Suena a consejo de abuelo y es el que más dinero ahorra. Tienes diez días por ley, un notario obligado a explicarte y una oferta por escrito que puedes enseñar a la competencia.

Mándame tu FEIN y te digo qué estás firmando de verdad. Sin coste y sin compromiso.

Que alguien la lea contigo antes de la notaría.

P. D. Si te dan la documentación un viernes y te citan para firmar el lunes siguiente, no ha habido diez días. Cuéntalos tú, con un calendario delante. Nadie más los va a contar por ti.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la FEIN de una hipoteca?+

Es la ficha europea de información normalizada: la oferta de tu hipoteca puesta por escrito con un formato común en toda Europa, pensado para que puedas comparar dos ofertas apartado por apartado. Es vinculante durante el plazo que indique, así que no es una simulación.

¿Cuántos días tengo entre recibir la FEIN y firmar?+

La normativa obliga a entregarte la documentación con una antelación mínima de diez días naturales respecto a la firma. Naturales significa que cuentan sábados, domingos y festivos. No es una cortesía del banco: es una obligación suya.

¿Qué es el acta notarial previa y para qué sirve?+

Es una comparecencia ante notario, distinta de la firma, en la que se deja constancia de que recibiste la documentación en plazo, de que te han explicado las cláusulas y de que has respondido a un test de comprensión. Hay que hacerla como tarde el día anterior a la escritura y sin ella el notario no puede autorizar el préstamo.

¿El acta previa la pago yo y elige el banco al notario?+

No a las dos cosas. El acta previa no tiene coste para el cliente, y el notario lo elige quien va a firmar el préstamo, no la entidad ni la agencia inmobiliaria.

¿Qué es lo primero que debo mirar en la FEIN?+

La TAE, porque es el único número que permite comparar dos ofertas de verdad: incluye las comisiones y el coste de los productos que te obligan a contratar. Una oferta con mejor tipo de interés pero peor TAE es una oferta peor.

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